La Encrucijada: Un humedal
de importancia internacional
Ernesto
Velázquez-Velázquez
Ubicada en la
costa del estado de Chiapas, México, la Reserva de la
Biosfera La Encrucijada (La Encrucijada) es un ecosistema de gran
riqueza natural y cultural, decretada como Área Natural Protegida (ANP), el 06
de julio de 1995; con una extensión territorial de 115,652.73 hectáreas, la
cual destaca por su diversidad de humedales, manglares, lagunas costeras, ríos,
selvas y una proporción importante de superficie marina. Es considerada una de
las zonas de manglar más extensas y mejor conservadas del país, lo que la
convierte en un refugio vital para biota acuática y terrestre.
La Encrucijada,
comprende una de las regiones terrestres y marinas de mayor prioridad en materia
de conservación, a nivel nacional e internacional. La Encrucijada ostenta todos
los títulos en materia de conservación en México, ya que sus humedales son considerados
sitios Ramsar, los cuales son decretados y auspiciados por la Convención de
Humedales de Relevancia Internacional; además forma parte del programa Hombre y
La Biosfera de la UNESCO (MAB, por sus siglas en inglés), el cual es un
programa científico intergubernamental cuyo objetivo es establecer una base
científica para mejorar la relación entre las personas y su entorno; así mismo
forma parte de las áreas mexicanas de gran importancia para la conservación de
aves (AICAS de México), debido a su alta diversidad de aves acuática y
terrestres. Su territorio forma parte también de las Regiones Prioritarias
Terrestres y Marinas de México, auspiciadas por la Comisión Nacional para el
Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO).
Humedal de La Encrucijada.
Los humedales de la
Encrucijada
Los humedales
predominantes en la Encrucijada son los ambientes de tipo lagunar-estuarino,
los cuales funcionan como un ecotono
entre el agua dulce que proviene de los ríos y el agua de mar que ingresa a las
lagunas a través de las mareas. Estos ecosistemas son cuerpos de aguas someros,
semicerrados, de volúmenes variables dependiendo de las condiciones locales climáticas
e hidrológicas; presentan temperaturas y salinidades variables; fondos
predominantemente fangosos, alta turbidez y características topográficas y de
superficies irregulares. La flora y fauna presentan un alto grado de
adaptaciones evolutivas a las presiones ambientales y su origen es marino,
dulceacuícola y terrestre.
Los humedales de
la Encrucijada son considerados ecosistemas de alto valor, ya que nos
proporcionan importantes recursos biológicos para la pesca a pequeña escala.
Estas pesquerías están fundamentalmente orientadas a la captura y
comercialización de camarón blanco (Litopenaeus
vannamei) y, en una escala inferior, algunas especies de peces como las Lisas
(Mugil curema, M. cephalus), los Robalos (Centropomus
robalito, C. nigrens), Pargos (Lutjanus colorado) y las Mojarras de
agua dulce (Amphilophus trimaculatum,
Astatheros macracanthus).
La pesquería del camarón blanco, mediante el
uso de atarraya camaronera.
En La Encrucijada convergen dos de los sistemas lagunares-estuarinos más grandes e importantes del sur de México, Chantuto-Panzacola y Carretas-Pereyra, los cuales sostienen una de las pesquerías más importantes del estado. Estos ecosistemas se caracterizan por una compleja estructura ecológica, debido a su gran variedad de hábitats, su alta diversidad biológica e importante productividad primaria, la cual se debe a los aportes que reciben las lagunas a través de las descargas fluviales y los movimientos maréales, así como también de las áreas de vegetación costera circundante (manglares, zapotonales, popales y tulares) y sumergida (macroalgas, pastos marinos), que determinan la magnitud de la producción secundaria.
Pesquería
de escama, que se realiza en los sistemas lagunar-estuarinos en La Encrucijada.
Biodiversidad en los humedales de La
Encrucijada
Como parte de las exploraciones
ictiológicas (peces) que hemos realizado con el equipo científico del Museo de
Zoología de la UNICACH, durante las últimas dos décadas, en los Humedales de La
Encrucijada, hemos logrado documentar la ocurrencia de una extraordinaria e
inusitada diversidad de peces que oscila en 153
especies; tan sólo para el sistema Chantuto-Panzacola se han registrado 143
especies de peces, cifra que supera en gran
medida a la riqueza de especies registradas en cualquier otro sistema
estuarino-lagunar del Pacífico Mexicano,
ninguno de las cuales supera las 100 especies ícticas. En los humedales de la Encrucijada confluyen
un mosaico de especies de diversos orígenes, ya que podemos encontrar especies
de agua dulce como el pejelagarto (Atractosteus
tropicus), las sardinas de agua dulce (Astyanax
aeneus) y las mojarras de agua dulce (Amphilophus
trimaculatum), así como también las especies del componente marino como los
pargos (Lutjanus spp.), los Robalos (Centropomus spp.), las Lisas (Mugil spp.), las Mojarras marinas (Diapterus peruvianus), los peces
diádromos, como la lisa de agua dulce (Agonostomus
montícola); además de un conjunto de especies conocidas como residentes
estuarinas (como el sambuco: Dormitator
latifrons), que son aquellas especies que se la pasan todo el tiempo en
estos ambientes extremos y muy demandantes.
Robalos
(Centropomus spp.) y Pargos (Lutjanus spp.), especies gran importancia
económica en la Encrucijada.
Con relación a la diversidad de aves se han documentado 210 especies de aves terrestres y acuáticas en la Plataforma Naturalista (https://mexico.inaturalist.org/projects/aves-de-la-reserva-de-la-biosfera-la-encrucijada) en el área de La Encrucijada. Numerosas especies de aves, entre ellas la Espátula Rosada (Platalea ajaja), Cigüeña Americana (Mycteria americana), Pelícano Blanco Americano (Pelecanus erythrorhynchos) y la Fragata Tijereta (Fregata magnificensvarias) especies que se relacionan especialmente con ambientes acuáticos; además destaca la ocurrencia en la zona de la Matraca Chiapaneca (Campylorhynchus chiapensis), especie cuasiendémica de Chiapas y Sujeta a protección especial" en nuestro país.
Los humedales de la Encrucijada son
vitales para las aves, para los peces y para una gran variedad de organismos,
que dependen de ellos; pero también son vitales para las personas que habitan
alrededor de estos valiosos ecosistemas. Dentro de la reserva habitan
aproximadamente 16,000 personas en 29 localidades, que dependen principalmente de
la pesca artesanal. Esta importante e inusitada riqueza de peces y de otras
especies de vertebrados e invertebrados, que dependen directa o indirectamente
de los humedales, pone de manifiesto la gran relevancia de la reserva la
Encrucijada, como un humedal de importancia internacional, que debemos seguir
protegiendo.
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