El Cañón del Sumidero: Humedal de importancia internacional

                                                               Ernesto Velázquez-Velázquez y Sara E. Domínguez-Cisneros

 

La palabra humedal se refiere a un “terreno de aguas superficiales o subterráneas de poca profundidad”; y generalmente lo asociamos a sitios húmedos cuya superficie del suelo se encuentra saturada de agua. Una de las definiciones más conocidas y utilizadas es la de la convención Ramsar.  La Convención sobre los Humedales (Ramsar) es un tratado intergubernamental que sirve de marco para la acción nacional y la cooperación internacional en pro de la conservación y el uso racional de los humedales y sus recursos, la cual fue iniciada en la ciudad de Ramsar, Irán en 1971 (https://www.ramsar.org/es). Dicho convenio define a los humedales como: “Todas aquellas extensiones de marismas, pantanos y turberas o superficies cubiertas de agua, ya sean éstas de régimen natural o artificial, de forma temporal o permanente, de forma estancada o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluyendo las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros”. Además, son lugares clave en las rutas migratorias de numerosas aves. México cuenta actualmente con 142 sitios designados como "Humedales de Importancia Internacional" o sitios Ramsar.

Cañón del Sumidero, Chiapas: Un humedal de importancia internacional y Maravilla Natural de México.

El Parque Nacional Cañón del Sumidero (PNCS), localizado en las inmediaciones de Tuxtla Gutiérrez, la capital de Chiapas, es un sitio Ramsar (# 1344), decretado el 02 de febrero del 2004 (https://rsis.ramsar.org/es/ris/1344?language=es), debido a que proporciona importantes bienes y servicios ambientales, tales como resguardo y abastecimiento de agua para consumo humano, generación de energía eléctrica y atracción turística, entre otros. El Cañón es atravesado por el majestuoso y caudaloso río Grijalva, que forma un imponente cañón de paredes de roca caliza y basalto de hasta 1000 metros de altura, parcialmente inundado por la presa de Chicoasén; el cual se ha convertido en uno de los paisajes más impresionantes de México, nominado desde hace tiempo para ser una de las Siete Nuevas Maravillas Naturales.  El PNCS resguarda poblaciones de especies amenazadas como el El hocofaisán (Crax rubra), el Mono araña (Ateles geoffroyi), la tortuga casquito o pochitoque (Kinosternon scorpioides)  el Cocodrilo americano (Crocodylus acutus) y el Ocelote (Leopardus wiedii). El PNCS fue decretado como un Área Natural Protegida (Parque Nacional), el 8 de diciembre de 1980, debido a su inusitada diversidad biológica (https://www.gob.mx/semarnat/articulos/parque-nacional-canon-del-sumidero).

Cocodrilo americano (Crocodylus acutus), presente en el PNCS, Chiapas.

Riqueza biológica en el PNCS

Más de 1000 especies de Animales terrestres y acuáticos han sido registrados en la Plataforma Naturalista (https://mexico.inaturalist.org) en el PNCS; sobresalen sus más de 200 especies de aves documentadas en este sitio Ramsar, entre ellas el Cormorán Neotropical (Nannopterum brasilianum), el Pelícano Café (Pelecanus occidentalis), y varias especies que se relacionan especialmente con el ambiente acuático, han sido documentadas en el área del humedal.

Cormorán Neotropical (Nannopterum brasilianum) y Pelícano Café (Pelecanus occidentalis).

Los Peces en el Cañón del Sumidero

En el PNCS, hemos documentado la presencia de 29 especies de peces, 25 de ellas nativas y cinco especies invasoras exóticas. Este sitio Ramsar brinda protección a especies de peces endémicas para México, según la NOM- 059-SEMARNAT-2010, como el juil (Rhamdia guatemalensis), el coruco (Potamarius nelsoni), y los cíclidos o mojarras de agua dulce  (Vieja hartwegi, Chiapaheros grammodes).

Mojarra del Río Grande de Chiapa (Vieja hartwegi), especie endémica de México, documentada en el PNCS.

Además sobresalen por su importancia pesquera, la Tenguayaca (Petenia splendida), una mojarra de agua dulce que alcanza grandes tallas, con ejemplares de hasta 3 kg de peso; estas mojarras son vitales en la cadena alimenticia en el humedal, ya que regulan las poblaciones de otras especies forrajeras como los clupeidos (Dorosoma petenense). 

Tenguayaca (Petenia spledida), especie nativa, de gran importancia alimenticia en el PNCS.

Amenazas sobre la biodiversidad acuática en el PNCS

Los vertebrados y la biodiversidad en general, están siendo amenazados por múltiples factores, debido a la influencia de las actividades humanas sobre las especies nativas, la cual ha crecido a una proporción inusitada en los últimos tiempos. Aunque algunas especies responden positivamente a las presiones antropogénicas, la gran mayoría muestra muy poca tolerancia a los repentinos  y rápidos cambios de los ecosistemas a nivel mundial. Las grandes amenazas inducidas por el ser humano sobre la biodiversidad son: la destrucción del hábitat y fragmentación; la introducción de especies exóticas; la sobreexplotación, la diseminación de  enfermedades; la contaminación, la mortalidad incidental y el cambio climático.

 En el PNCS es muy notoria la contaminación proveniente de dos fuentes principales, el río Sabinal, que vierte sus aguas negras (no tratadas) al río Grijalva justo a la entrada del Cañón del Sumidero y los residuos sólidos (madera y plásticos), los cuales son arrastrados por las lluvias torrenciales que se presentan año con año,  provocando una gran acumulación de residuos en el Cañón del Sumidero, a la altura del sitio conocido como “El Tapón”.

Basura (residuos sólidos) acumulada en el Cañón del Sumidero, Chiapas.

Río Sabinal, un afluente de aguas negras, que desemboca justo en la entrada al Cañón del Sumidero.

 Ocurrencia de especies exóticas invasoras

La ocurrencia de  especies exóticas invasoras es otro de los problemas que se ciernen sobre la biota acuática del PNCS;  destacan la presencia de las Tilapias Africanas (Oreochromis niloticus) y las Carpas Asiáticas (Cyprinus carpio).  Estos peces exóticos fueron introducidos a la cuenca del Grijalva, en el siglo pasado, como parte de los programas de acuacultura rural del gobierno mexicano y se han expandido de manera alarmante en casi todo el territorio mexicano, incluyendo las presas hidroeléctricas del Río Grijalva. Particularmente las Carpas Asiáticas (C. carpio), son portadoras de un parásito exótico invasor, conocido como La Tenia de las Carpas (Schyzocotyle acheilognathi), un cestodo, gusanos en forma de cintas, que es causante de la enfermedad conocida como Botriocefalosis, la cual afecta a más  300 especies de peces de agua dulce del mundo, muchas de ellas nativas y endémicas de México.

 

Carpa barrigona (Cyprinus carpio), especie exótica invasora documentada en el PNCS.

Recientemente (en plena pandemia), logramos documentar la ocurrencia del Pez Diablo (Pterygoplichthys disjunctivus), en el Cañón del Sumidero; una especie exótica de gran impacto; ya que los reportes de las diferentes especies de Peces Diablo o Plecos en ambientes ajenos a su distribución natural, han señalado problemas asociados con el exceso de sedimentación y turbidez en ríos y embalses debido a su comportamiento reproductivo; mortalidad de aves acuáticas al tratar de ingerir a estos peces; desplazamiento de especies nativas, de diversas formas entre las que destacan la ingestión incidental de sus huevos y la competencia por recursos alimenticios. También acarrean pérdidas económicas al dañar las redes usadas por los pescadores locales y reducción de la producción de especies locales, tanto de peces como de langostinos. La dispersión continua de este tipo de especies y los efectos negativos asociados con su presencia, hacen necesario que se propongan medidas para su control y erradicación, particularmente en áreas de gran relevancia para la conservación, como lo son la ANPs y los humedales de importancia internacional conocidos como sitios Ramsar.

Pez Diablo (Pterygoplichthys disjunctivus), especie exótica invasora de alto impacto, registrada en el PNCS, Chiapas, México.



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